Las Auditorias Energéticas: difícil de cumplir

Como ya os planteaba en la noticia Recursos Energéticos: el futuro.”, la Directiva 2012/27/UE sobre Eficiencia Energética, en vigor desde diciembre de 2012, exige a los Estados miembros de la UE que establezcan objetivos indicativos nacionales de eficiencia energética para 2020, basados en el consumo de energía primario o final, y se disponen normas vinculantes para los usuarios finales y los proveedores de energía.

De los distintos requisitos mínimos más estrictos que quedan bajo responsabilidad de cada uno de los Estados miembros, queremos comentar en esta nota la obligación de las grandes empresas a realizar Auditorías Energéticas periódicas que deben efectuarse por lo menos cada cuatro años, con la excepción de las empresas que dispongan de sistemas energéticos y medioambientales certificados, y comunicadas a la administración. La primera Auditoria Energética debe presentarse antes del 5 de diciembre del 2015.

Lo sorprendente del caso es que, a fecha de este articulo, solo quedan dos países de la UE que aún no han traspuesto el artículo 8 de la mencionada Directiva y que establece esta responsabilidad, que son España y Grecia. En nuestro país se esperaba disponer ya de las directrices de cada a marzo, pero la legislación se está retrasando. Así, no sabemos qué características ha de tener la empresa para considerarse gran empresa, que información ha de documentarse en la auditoria y, el perfil y capacitación del personal autorizado para hacerlas.

Por contra en España se ha publicado, entre otros documentos, el RD Ley 8/2014 establece en su artículo 80  como Infracción muy grave, la no realización de la auditoría energética en el plazo legal o reglamentariamente establecido y impone sanciones económicas entre 6M y 60M€ (las más cuantiosas de toda la Unión Europea).

Como se puede deducir fácilmente, los “tempos” para cumplir todos los requisitos son técnicamente imposibles, si además, deben comunicarse los resultados a la administración por esas fechas. Difícilmente podremos disponer de un equipo acreditado suficiente y a punto, para cubrir todas las auditorias preliminares previstas. Otras formulas al respecto de la cualificación del personal técnico que reducirían el “tiempo de arranque” son dudosos. Y si no,  solo podemos hacer mención de los resultados de la Certificación Energética de Edificios (Directiva 2010/31/UE), que ha llevado a una ingente cantidad de información, difícilmente transcribible a la Auditoria Energética ahora exigida.

Solo las empresas con certificación ISO50001, o ISO 14001 y/o EMAS III (+ Auditoria Energética completa de edificios, procesos y transporte) podrán eximirse de realizar esta Auditoria Energética Inicial, pero muchas son las que realizan el control exclusivamente de las facturas de consumo; no realizan mediciones “in-situ”.

La situación para estas empresas se plantea complicada y de difícil solución. Solo cabe, pues, adelantarse a los acontecimientos preparando la información que permita dar respuestas a lo que sería dicha auditoria energética y estar alerta a la legislación que se publique en los próximos días.


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *